LA DOCENCIA EN EL MARCO DE LA CONVERGENCIA EUROPEA
Subàrea d'Universitat i Investigació d'EUPV, 18 de mayo/8 de junio de 2005

Hay que apoyar la propuesta de centrar la docencia en el protagonismo estudiantil, que corresponde a las propuestas más avanzadas de los movimientos de renovación pedagógica. Pero ello tiene una serie de requisitos.

Por un lado, la necesidad de formación del profesorado en métodos de pedagogía activa, la cuál requiere también de un drástica reducción de la ratio alumnos/profesor, especialmente en los primeros cursos, y una adecuada valoración, dentro de la actividad del profesorado, del conjunto de docencia, incluyendo clases, tutoría y seminarios, todo lo cuál requiere de un importante incremento de la plantilla de profesorado.

Por otro lado, la necesidad de que se den las condiciones y la formación metodológica que propicien el autoaprendizaje estudiantil, con el uso intensivo de bibliografía (y el apoyo de Internet) y el asesoramiento de profesorado. Ello requiere una valoración de la actividad estudiantil como actividad socialmente útil, retribuida a través de becas-salario con la contraprestación de una adecuada dedicación al estudio. En particular, los seminarios y prácticas en grupos pequeños deberán considerarse como de asistencia obligatoria vinculada a una evaluación continua. Por otra parte, será necesaria la inclusión en los estudios de elementos metacognitivos que proporcionen técnicas de aprendizaje y trabajo individual y colectivo.

Por otra parte, la introducción de los llamados "créditos europeos" centrados en el protagonismo estudiantil, y que para su plena aplicación requieren estudiantes a tiempo completo, debería ser acompañado de medidas que permitieran flexibilizar las condiciones de estudio en determinados casos:

En primer lugar, el caso de profesionales que quieran validar su conocimiento y experiencia con una titulación. Para ello, las Universidades Públicas deberían detentar con carácter exclusivo la capacidad de acreditación al efecto mediante pruebas específicas. Tales profesionales-estudiantes podrían asistir a clases o conferencias de carácter público, especialmente a través de videoconferencia, pero no participarían en seminarios y su período de estudio no estaría sujeto a limitaciones temporales.

En segundo lugar, el caso de estudiantes a tiempo parcial que compaginen el estudio con una actividad laboral también a tiempo parcial; en este caso, el tiempo máximo previsto de duración de los estudios se incrementaría de forma inversamente proporcional a la proporción de su dedicación. Es decir si, por ejemplo, se matriculan con una dedicación del 50%, la duración prevista de sus estudios se duplicaría.