ESTRUCTURA DE LOS ESTUDIOS UNIVERSITARIOS:


GRADO:

 En la propuesta del ministerio se introducen 60 créditos obligatorios en asignaturas básicas que entendemos tienen una doble finalidad: por una parte asegurar la existencia de formación básica en los curricula universitarios, limitando las tendencias hacia una formación excesivamente especializada, y, por otra parte, se pretende facilitar la movilidad horizontal dentro de las titulaciones pertenecientes a una misma rama de conocimiento. Es, en esta línea, que desde la subárea de universidad de EUPV proponemos lo siguiente:

 Formación básica: 60 créditos, distribuidos de la siguiente forma:

 36 créditos, en asignaturas básicas comunes para todas las titulaciones de una misma rama, y cuya duración (en créditos ECTS) y contenidos, vendrían delimitados por el Consejo de Coordinación Universitaria. De esta forma se puede establecer un reconocimiento inmediato de los créditos aprobados en cualquier titulación de la rama y en cualquier universidad del Estado, sin afectar por ello al curso normal de la titulación de destino. Por otra parte, estos créditos podrían ser el puente entre los conocimientos y habilidades adquiridos en secundaria con los propios del sistema universitario.

 24 créditos básicos, a elegir entre las áreas básicas propuestas por el Consejo de Coordinación Universitaria. El contenido de las asignaturas puede, en este caso, estar orientado hacia las necesidades propias de la titulación. Su reconocimiento en otras titulaciones o universidades estaría ligado a contenidos, si bien, al tratarse de materia básica, es de esperar que una parte sustancial de los mismos encuentre fácil reconocimiento.

 Formación de Libre Elección: no sólo es importante su mantenimiento en un sistema universitario, donde se deben cubrir con suficiencia un conjunto de competencias que son difíciles de cubrir con asignaturas propias de un programa especializado, si no que además su aplicación debe apoyar la movilidad horizontal entre titulaciones. Así, proponemos, una oferta de libre elección de 20 créditos, con la estructura siguiente:

 14 créditos en asignaturas de libre elección: Oferta de asignaturas de carácter fuertemente transversal y competencial que cubrirían aspectos relativos a: competencias lingüísticas (comunicación oral y escrita, lenguaje científico-técnico, comunicación formal, terminología, etc.) tanto en la lengua propia como en lenguas comunitarias o aquellas que la universidad considere convenientes; competencias metodológicas (método científico, análisis del discurso, etc.), ética (deontologia, etc.), legislación (seguridad e higiene, derecho laboral, etc.), etc. Se debería establecer una oferta específica de asignaturas para cubrir estos créditos que en ningún caso podrían sustituirse por créditos cursados en asignaturas optativas u obligatorias de la misma u otras titulaciones, ni en asignaturas cursadas fuera del sistema universitario. Se debe garantizar que no se realizan trampas y que los créditos cubren su objetivo formativo. Su reconocimiento de los créditos aprobados sería inmediato en cualquier titulación de la rama y en cualquier universidad del Estado, por los créditos equivalentes, sin que afecte por ello al curso normal de la titulación de destino. Dado que estos créditos deben asegurar la movilidad, sería conveniente que se realizasen los dos primeros años de una titulación. También ayudarían a suavizar la integración de los alumnos procedentes de secundaria en el sistema universitario.

 6 créditos de libre configuración: Aquí es un cajón de sastre donde caben créditos realizados fuera de la universidad, en departamentos universitarios, etc. Su realización es optativa y pueden ser sustituidos, a voluntad del alumno, por créditos optativos o de libre elección. Están regulados por las universidades que pueden decidir que temas son objeto de reconocimiento. Su reconocimiento en otras titulaciones o universidades es optativo, estando sujeto a evaluación.

 De esta forma, en cuanto a movilidad cubrimos lo siguiente: 50 créditos (36 básicos y 14 de LE son de reconocimiento instantáneo). Por otra parte, tendríamos 24 créditos básicos, de los que un porcentaje tendría fácil reconocimiento interuniversitario dentro de la misma rama y posiblemente la mayoría serían convalidados entre titulaciones de una misma rama en una misma  universidad. Los 6 créditos de libre configuración tendrían un reconocimiento interno en una misma universidad y podrían tener un fácil reconocimiento entre universidades, sobre todo si se trata de créditos obtenidos en asignaturas optativas. Conclusión: la propuesta supone un reconocimiento horizontal entre titulaciones de una misma rama y diferentes universidades de entre 50 y 70 créditos que pasan a entre 56 y 70 si se trata de una misma universidad.

 Optatividad

 Entre 30 y 60 créditos de asignaturas optativas con una oferta mínima del doble y sin límite en la oferta máxima. Entendemos que un criterio de calidad implica la capacidad de elección del alumno, por ello el mínimo del doble, pero que no se debe limitar a las universidades la posibilidad de ofertar tantas asignaturas como les sea posible según sus criterios académicos o su capacidad económica.

 Obligatoriedad

 Entre 100 y 130 créditos en asignaturas obligatorias propias de la titulación.

 Si el programa incluye prácticas externas, estas deberían tener una extensión máxima de 30 créditos ECTS (los sesenta de la propuesta del MEC son excesivos, ya que traducidos en horas suponen entre 1500 y 1800 horas (37,5 - 45 semanas de trabajo a TC a 40 horas/semana). Entendemos que 30 créditos suponen un cuatrimestre a TC o un curso a TP y permiten al alumno seguir cursando con normalidad los estudios; son más que suficientes para un contacto con el mundo empresarial y limitan la posibilidad de que el estudiante se convierta en fuerza de trabajo barata, como de hecho está sucediendo en algunos casos. Entendemos que si existe un interés real en que el alumno tenga este contacto con el mundo empresarial, su realización debería ser obligatoria, por lo cual en el plan de estudios deberían fijarse como mínimo 6 créditos obligatorios (hasta el máximo de 30) pudiéndose complementar si así se señala en el plan de estudios con créditos optativos hasta el máximo de 30. No se deberán complementar con créditos de libre elección, dado que este tipo de formación tiene objetivos diferentes y, además, podría plantear problemas en el reconocimiento de créditos en otras universidades o titulaciones de la misma rama.

 El trabajo de fin de grado tendrá una extensión mínima de 6 créditos obligatorios y máxima de 12 créditos obligatorios. Son excesivos los 30 créditos ECTS (750 y 900 horas) propuesto por el MEC como valor máximo.


MASTER

 Por último, respecto a los Master, nos parece excesiva la extensión máxima del 50% del master en un trabajo. Creemos que su duración debería ser de 6 o 12 créditos en función de la duración del master.


Subàrea d'Universitat i Investigació d'EUPV, 18 d'abril/28 de maig de 2007