La Reforma de la LOU, Una Reforma Tardía e Insuficiente.
(Resolución aprobada por el Comité Central de la UJCE)
En diciembre de 2001 el ahora Presidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero prometió, tras haber participado en las manifestaciones contra la LOU, en una conferencia ante estudiantes que de llegar al gobierno derogaría la LOU. Dos años después de su llegada al cargo y tras varios globos sonda, el gobierno ha aprobado una escueta reforma de la LOU.
Esta reforma, que pese a las masivas protestas surgidas por parte de la comunidad universitaria contra la ley ahora vigente, ha tardado mas de dos años en llevarse a cabo. Y aún así y con el pretexto de llevarse a cabo sin intentar provocar un impasse organizativo la universidades españolas, esta no deja de ser un mero parche a la ley de 2001 que no cubre las expectativas de la mayoría de los que en su momento se movilizo en su momento. Especialmente en lo referente al carácter privatizador de esta.
Por otra parte el Gobierno para evitar las criticas que se vertieron en 2001 al gobierno anterior de no haber hablado con los estudiantes, ha mantenido una interlocución con estudiantes de la Federación “FAEST” que curiosamente tiene su sede en la calle Ferraz 35 (que no es otro lugar que la sede del PSOE) y con presidentes de Consejos y Delegaciones de Estudiantes afines al PSOE. De cara a conseguir opiniones dóciles y favorables en los medios de comunicación.
En este sentido la propuesta ministerial:
No pone un limite a la proliferación de universidades privadas surgidas a raíz de la LOU.
No establece contrapartidas a favor de la Universidad Pública en su colaboración con las empresas.
No aborda la democratización de la universidad. Sigue apostando por un Modelo presidencialista de gestión, los poderes y funciones del claustro no son ampliados, sigue manteniendo la mayoría absoluta de profesores funcionarios doctores, ni reforma la composición del consejo social de tal forma que se apueste mayor un mayor reflejo de la sociedad civil en lugar de los intereses empresariales.
No establece un modelo de regulación estable de financiación universitaria dejando esta en manos exclusivas de las Comunidades Autónomas.
Relega la regulación de derechos y deberes de los estudiantes a la regulación por real decreto, y no por ley como reclaman muchos sectores del movimiento estudiantil. Además establece un modelo de voz única del estudiantado con la creación de un consejo estatal de estudiantes, en el que se corre el riesgo de ser excesivamente partidizado y de crear auténticos profesionales de la representación estudiantil.
No deroga el Reglamento de disciplina académica de 1953, que establece como faltas muy graves cuestiones como la blasfemia o la inasistencia a clase por decisiones colectivas.
No reforma la política de becas y ayudas al estudio de cara a incrementar acceso a estudios superiores de las personas con menores recursos.
Por ello la UJCE considera que esta reforma es absolutamente insuficiente y que no llena las aspiraciones del estudiantado que se movilizaron en su momento contra la ley de universidades de PP. Y considera fundamental la revitalización y organización de un movimiento estudiantil plural en defensa de la educación publica de cara a movilizar al estudiantado en defensa de una Universidad Pública, Democrática, Universal y de Calidad.