¿QUÉ PACTO HACE FALTA PARA LA UNIVERSIDAD Y LA INVESTIGACIÓN?
Subàrea d'Universitat i Investigació d'EUPV, 13 de abril de 2005.

Hace falta un pacto para la financiación pública de la Universidad y la Investigación como servicio público orientado a la consecución de ganancias sociales, a la libre difusión del conocimiento y la tecnología, contra la privatización del conocimiento. Esto requiere una plena transparencia de la investigación dentro del sector público, estableciendo la conexión con empresas privadas a través de Institutos que aseguren que los resultados de la investigación se hagan públicos, de manera que las empresas privadas las puedan utilizar pero no de forma exclusiva.

Todo esto requiere un cambio radical de política con respecto a las patentes, que tendrán que ser eliminadas. Esto supone una actitud solidaria con los países periféricos, pero que es también la única actitud realista. En efecto, la privacidad y el secretismo de las patentes solamente se puede mantener a medio plazo con actuaciones propias de un Estado Policial que inhiben la investigación y la creatividad que son necesarias para el desarrollo del conocimiento y por lo tanto para el desarrollo social. Hay que esforzarse porque este realismo solidario llegue a ser hegemónico en los diferentes campos de la investigación. La batalla por una programación informática libre (y libre, entre otras cosas, de patentes), así como por la libre fabricación de medicamentos necesarios para la salud mundial son hoy algunos de los principales campos en que se dirime esta lucha por la hegemonía en el ámbito de la investigación.

La necesaria actitud deontológica de los profesionales universitarios tendría que llevarlos a no limitarse a analizar el mundo, sino que tendrán que transformarlo, combatiendo todo tipo de corrupción y con un compromiso con la crítica, la creatividad y el protagonismo del estudiantado, fomentando una educación basada en métodos activos que tiene que ser el núcleo de un auténtico Espacio Europeo de Educación Superior, formando para la investigación y la innovación en ciencia y tecnología de manera que no se limiten a aplicar determinadas técniques, sino que las desarrollen en estrecha conexión con la ciencia.

Esto es una necesidad para un nuevo modelo de desarrollo sostenible, que tiene que basarse en un desarrollo cultural que posibilite una producción de calidad, de manera que en lugar de producir más el objetivo sea producir mejor.

Ello requiere incrementar la formación general de la población, tendiendo a la universalización de la formación universitaria, y por lo tanto del Grado que, en el marco del Espacio Europeo de Educación Superior, se pretende que, con una duración intermedia entre las actuales Diplomaturas y Licenciaturas, capacite para una actividad profesional. Y promoviendo asimismo una progresiva ampliación del acceso a estudios de Postgrado.

En este marco, hay que ir a la gratuidad de las enseñanzas universitarias, utilizando en todo caso como medida transitoria un sistema de préstamos-renta que haga que nadie resulte excluido por motivos económicos, la devolución de los cuales se produciría a partir del momento en que los ingresos superen la renta media. Con una programación de las enseñanzas universitarias orientada a responder a las necesidades sociales, de manera que se evite tanto el paro como actuaciones abusivas de élites que se aprovechan de una posición privilegiada para el ejercicio exclusivo de determinadas profesiones: en la medida en qué se generalize la formación universitaria cubriendo las necesidades de puestos de trabajo, se tenderá a una nivelación de los ingresos que hará innecesaria la devolución de los préstamos-renta, y finalmente hará innecesario el mismo sistema de préstamos-renta.

Se trata, en definitiva, de un cambio de modelo social para conseguir una ampliación de la democracia al ámbito cultural, que se añada a una democracia biológica, política y económica que apunte hacia una sociedad libre e igualitaria, sin ningún tipo de opresión ni explotación.

Este es el pacto necesario para la Universidad y la Investigación. Un pacto con un carácter inequívocamente progresista orientado a poner fin a los privilegios y las desigualdades sociales.